Alta Dirección

Jueves, 01 Junio 2017 14:51

La Innovación por Peter Drucker

La Meta de Gran Cantidad de organizaciones -y por supuesto de las filantrópicas- es estimular el cambio y mejorar la calidad de vida, no sólo ofrecer servicios. Estamos a punto de ingresar en una nueva era de construcción comunitaria, con organizaciones locales que aprovechan oportunidades específicas. Deben innovar cada vez más.

En épocas de cambios acelerados, las oportunidades para mejorar y obtener resultados también cambian aceleradamente. Cosas innecesarias o incompatibles ayer se vuelven posibles hoy, y otras que antaño tenían sentido hoy no lo tienen. En nuestras organizaciones debemos aprender lo necesario para ser eficaces e innovar.

Para dominar la disciplina de la innovación debemos hacer tres cosas:

  • Concentrarnos en la misión.
  • Definir los resultados que buscamos.
  • Evaluar lo que hacemos y como lo hacemos.

 

Una de las tareas de los líderes es evaluar cómo utilizar sus escasos recursos (gente y dinero) donde sean más provechosos. Tenemos que enfocarnos en resultados y oportunidades.

Durante años he trabajado con un grupo de una ciudad industrial para ayudar a dirigir a jóvenes que fracasaban en la escuela secundaria. Al cabo de tres o cuatro años la organización contaba con un excedente de voluntarios y ningún problema financiero. Sin embargo, sus resultados prácticos eran nulos. A los pocos años advertimos que los jóvenes no aprendían a estudiar en el noveno o décimo grado, ya era tarde. La organización desplazo su interés a las escuelas primarias y los jardines infantiles.

Confirmamos algo que los educadores siempre supieron: que el niño retrasado en tercero o cuarto grado rara vez alcanza al resto. Es un niño desalentado, abatido. Pero cuando los voluntarios empezaron a concentrarse en niños menores de diez años, los resultados fueron estupendos. El grupo conoció un éxito de 60% con los niños de segundo y cuarto grado. Comprobamos que un sexto de los alumnos de primaria que se atrasa es perfectamente capaz, pero padece condiciones no diagnosticadas, es decir de disfunciones visuales, auditivas o de problemas del aprendizaje. Nuevamente cambiamos el enfoque para concentrarnos en el reducido número de alumnos que suele escapar a los test tradicionales, pero que, una vez diagnosticado, tiene remedio fácil. Nos volcamos a la búsqueda de herramientas de diagnóstico, al entrenamiento de enfermeras para realizar los test y a la creación de una clínica móvil que visitara las escuelas para examinar a los niños a comienzo y finales de año.

Hoy estamos pensando en abandonar el objetivo original de ayudar a niños que carecen de apoyo en el hogar; tal vez derivemos ese programa a otra organización. Nuestra idea actual es ampliar el nuevo programa, aplicarlo fuera de la comunidad local y dentro de cinco años tendremos algo que podrá ser replicado en cada distrito escolar de la Nación. La organización se dedica hoy a diseñar herramientas sencillas que impliquen una diferencia importante para los niños y las comunidades. En el fondo, aprendimos disciplina de innovación; esto significa tener una misión clara y definir que entendemos por resultados. Significa estar dispuestos a abandonar los esfuerzos vanos porque no sabemos producir resultados o porque nuestros esfuerzos no van en la dirección correcta al ayudar, por ejemplo, a alumnos de décimo grado ya derrotados desde los primeros años de primaria-. En estos casos es raro ver efectos positivos. Pero cuando hallas una oportunidad para marcar una diferencia, te concentras en ella y evalúas constantemente los logros. Eso es disciplina. La innovación no es ser brillantes: es ver necesidades y oportunidades.

Necesitamos la disciplina de la innovación, porque en una sociedad que cambia de continuo nuestros problemas también cambian. Problemas nuevos requieren soluciones innovadoras. Necesitamos aquella organización que se atreve a marcar una diferencia, la organización que trabaje en el nivel local con voluntarios locales y les dé la oportunidad de generar una divergencia. Estos voluntarios son profesionales exitosos que buscan trascendencia tanto en sus profesiones como en un trabajo comunitario. Esperan ver frutos, en particular frutos que nos demuestren que todos podemos cambiar el estado de cosas, que podemos recibir una gratificación por nuestro compromiso, nuestras buenas intenciones y ciudadanía. Y esto es lo que significa la disciplina de la innovación.

 

Por Peter F. Drucker

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