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Jueves, 10 Agosto 2017 12:48

El curso más popular de Harvard

Al leer el título de este artículo, seguramente piensa en un curso de negocios dictado por algún conocido gurú, pero esta respuesta no es correcta. El curso más popular de Harvard se llama “Mayor felicidad”, y es dictado por Tal Ben Shahar...

Este curso atrae a 1400 alumnos por semestre. 20% de los graduados de Harvard toman este curso electivo. ¿Por qué? Quizás porque este curso, basado en las últimas investigaciones de psicología positiva, los hace cuestionar creencias y supuestos arraigados en nuestra sociedad.

Shahar plantea que la vida es similar a una empresa. Una empresa tiene ganancias, costos y tendrá utilidad en la medida en que sus ganancias sean mayores que sus costos.  

En la vida diaria, nuestros costos son nuestras emociones y pensamientos negativos, y nuestras ganancias, nuestros pensamientos y emociones positivas.  

Si tenemos en balance más pensamientos y emociones positivas en nuestra vida, la empresa de nuestra vida está logrando utilidades. Una persona con una depresión prolongada, sería como una empresa quebrada. Analice cómo está su vida en cuanto a las utilidades de felicidad, ¿Está en positivo o está en rojo?  ¿Cómo lograr estar más en azul en cuanto a felicidad?

Muchos piensan que seremos más felices ganando más dinero, alcanzando nuestras metas egoístas, comprando aquel automóvil, o el televisor plasma tan anhelado. Pero comprar cosas sólo nos da una sensación de placer temporal; no nos da una felicidad duradera. 

Numerosos estudios han intentado correlacionar felicidad con ingresos económicos y esta relación solo existe en las personas muy pobres. 

Una vez que el producto bruto de un país supera los 8,000 dólares per capita al año, ya no hay relación entre dinero y felicidad. Es lógico que el dinero traiga mayor bienestar y felicidad a las personas que viven en pobreza.  Pero muchos de nosotros estamos en la carrera de lograr, ganar y comprar para “supuestamente” ser más felices. Pero allí no radica la felicidad.
 
Shahar plantea que tener metas contribuye a la felicidad, pero depende del tipo de metas. Las metas que nos traen felicidad son aquellas que tienen un significado para nosotros, aquellas donde crecemos como personas, contribuimos y nos dan una sensación de conexión con los demás. 

Las metas que no nos traen felicidad son aquellas relacionadas con el dinero, la popularidad personal y nuestra imagen o apariencia.

Una meta egoísta nos puede dar una sensación de placer temporal, pero una meta trascendente nos da mucha satisfacción y aumenta nuestra felicidad. ¿Cómo son sus metas? ¿Egoístas o trascendentes? Según Laurence Boldt, la sociedad nos convence de que “lo único que cuenta en la vida es lo que puedes contar”, pero las investigaciones científicas demuestran lo contrario.

Otra estrategia es tratar de encontrar significado en nuestro trabajo. Los investigadores Dutton y Wrzesniewski analizaron a personas que trabajaban limpiando baños en hospitales y encontraron que había dos grupos. Aquellos que se sentían frustrados y aburridos en el trabajo y aquellos que trabajaban motivados. 

Al investigar al grupo que trabaja motivado encontraron que esas personas percibían su trabajo más allá de la sola limpieza. Interactuaban más con los enfermos, doctores y enfermeras de forma creativa. Sentían que contribuían al bienestar de los demás y no solo a realizar un trabajo rutinario. En realidad el secreto estaba en cómo percibían su trabajo. ¿Cómo puede percibir mayor significado en su trabajo? ¿A quién puede servir y hacer una diferencia? 

Hagamos un esfuerzo por lograr un balance en azul en nuestra cuenta de felicidad.  No solo nuestro cuerpo nos lo va a agradecer.  

La buena vibra trae salud, pero al estar más positivos atraeremos también mayor bienestar a nuestras vidas. 

 

Autor: David Fischman

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